¡No es poca cosa acusar a la gente o instituciones que recomiendan la instalación de aerogeneradores de engañar al público!. Podemos hablar de auténtico engaño solo si se usan con premeditación argumentos erróneos o engañosos para recomendar la instalación de aerogeneradores o de parques eólicos. Hay cierta estafa si todas las graves desventajas están siendo conscientemente suprimidas. Antes de pronunciar un juicio tan severo, "engaño", tenemos que distinguir entre esa gente o instituciones que pronuncian su opinión desde su ignorancia, y esa gente o instituciones, "los promotores", que saben con seguridad de que están hablando, pero con frecuencia tienen un interés directo en la instalación de los aerogeneradores y proporcionan esa información falsa sobre la cuestión. Ese interés personal es fácil de reconocer ya que tiene una conexión financiera, un puesto de trabajo o una inclinación política.
Es triste que, especialmente las instituciones públicas, muy rara vez o nunca soliciten y publiquen la opinión de asesores sobre energía eólica "neutrales". El gobierno, por ejemplo, nunca ha solicitado o ha querido oír una opinión, sobre los aerogeneradores, de expertos que no tienen ningún interés en absoluto en si se instalan o no. A esas personas se las silencia a propósito. Ejemplos de este comportamiento indecente, por parte del gobierno y de variadas instituciones gubernamentales, hay muchos y vergonzantes.
Todos aquellos con un interés en la instalación de eólicos, sea un interés personal, financiero o político, por supuesto manipularán las emociones del lego contándole la preciosa historia de lo maravilloso que es, sin utilizar combustibles, producir electricidad de una fuente "limpia y renovable". Todas las limitaciones y graves desventajas se ocultan completamente a propósito. Se puede aplicar a este comportamiento el viejo y sabio proverbio judío: "Una medio verdad es una mentira completa".
Lo que los promotores ocultan exactamente en su propio interés, debe haber quedado claro en las páginas precedentes:
Y estas no son todas las desventajas silenciadas que resultan de la aplicación de la energía eólica. Todos los promotores, y ciertamente el gobierno y las llamadas "instituciones que ofrecen información sobre los eólicos" o "instituciones consultivas" son buenos conocedores de estas desventajas que mencionamos, pero permanecen en silencio al respecto. Ese es el motivo por el cual la respuesta a si se puede calificar de engaño premeditado, solo puede ser un rotundo SÍ.