Aerogeneradores: toda la verdad

Un análisis comprensivo de la Energía Eólica.

XI1.  Las consecuencias de esa falta de honestidad sobre los aerogeneradores.

Sin correr el riesgo de extender una innecesaria alarma sobre el futuro de nuestro mundo, uno puede afirmar que en las próximas décadas habrá problemas globales debido al fuerte incremento de la demanda de energía y de fuentes de energía. Tenemos que anticiparnos a estos problemas esencialmente técnicos de una forma realista y técnica. No promoviendo historias fantásticas por charlatanes que solo sirven de forma oportunista a sus propios intereses.

Además, las instituciones gubernamentales, que desafortunadamente con frecuencia carecen del conocimiento técnico necesario, consideran adecuado tomar una decisión enérgica estableciendo la obligación de poner en práctica sus insensatas recomendaciones. Y hacen promesas de resultados que no tienen forma de probar. Todavía está pendiente un análisis en profundidad de los costes y beneficios, que tenga en cuenta todos los aspectos de la operación. Y así ocurre que el drama de los eólicos no tiene en cuenta los enormes daños visuales, emocionales y financieros que causa en el paisaje y la calidad de vida. Los aerogeneradores son simplemente impuestos a los habitantes de muchas regiones con argumentaciones engañosas. Las llamadas "reuniones informativas" son una farsa. Y encima los llamados "especialistas" normalmente no saben mucho de las propiedades de los aerogeneradores. Uno podría pedir al Consejo del Estado un fallo o sentencia bloqueante, pero ésta nunca se basará en las nefastas propiedades técnicas de un parque eólico. Estos señores tampoco tienen conocimientos en la materia. Ellos simplemente tienen en cuenta si se ha seguido o no de forma adecuada el procedimiento. Ellos no saben o no les importa el hecho de que la producción de electricidad de un aerogenerador medio en Holanda en el 2006, no fuera más que una trece millonésima parte del consumo holandés.

Así es como se empuja a una gran parte de la población holandesa a la rabia y la desesperación, mientras a muchos otros que no reflexionan se les hace pensar que estamos avanzando en la dirección correcta instalando parques eólicos. Al mismo tiempo no hay industria o institución implicada en cuestiones de energía que no haya tomado ya las medidas más eficaces para consumir menos energía (y ciertamente ¡no solo menos electricidad!). La información sobre los éxitos que han conseguido nunca contendrá afirmaciones tan engañosas como las que emplean las personas e instituciones mencionadas anteriormente. El engaño al público respecto de los eólicos es un insulto para los otros que, con ingeniosos medios y mucha inventiva, también trabajan en el problema energético, y frecuentemente con bastante éxito.

Es llamativo que en el parlamento nunca se insista lo suficiente, como para presionar a los ministros implicados, para que cuenten toda la verdad sobre la aplicación de los eólicos de una vez por todas. Incluyendo todas las cifras y cálculos necesarios. Es increíble, tal y como yo lo he comprobado, en conversaciones personales con varios miembros del parlamento, tanto de los partidos de izquierda como de derecha, que tienen las mismas objeciones que yo frente a la información engañosa de la utilidad de los eólicos. Por la forma en que funciona la democracia, parece imposible que nuestros representantes puedan hacer oír su voz en un debate donde están implicados millones de euros. ¡Eso es triste!. Estos millones de euros tienen que ser pagados por los ciudadanos holandeses. Estarían mucho mejor gastados en otras cuestiones útiles para Holanda. Todavía es el deber de nuestro parlamento, en el caso de un evidente despilfarro de dinero como éste, hacer preguntas concretas, basadas en el pleno conocimiento de los hechos, a las que no se les pueda dar largas con hermosas palabras.


Espero que toda esta argumentación contribuya a un mayor conocimiento de las cuestiones más importantes relacionadas con la energía eólica, y que la gente no sea intimidada más por las historias sesgadas de los promotores de la energía eólica.

Ing. J.A.Halkema, Enero de 2008..

A Capítulo:
I2

 

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